domingo, 19 de octubre de 2014
sábado, 18 de octubre de 2014
Triduo a María Santísima de las Penas
Hoy finaliza el triduo que la Hermandad ha celebrado en honor de María Santísima de las Penas.
En este enlace puedes descargarlo. Descarga.
En este enlace puedes descargarlo. Descarga.
miércoles, 8 de octubre de 2014
jueves, 2 de octubre de 2014
lunes, 8 de septiembre de 2014
José Carlos Martos Moreno, XX Exaltador de la Semana Santa
Por acuerdo de la Junta de Gobierno de la Hermandad Franciscana y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor en su Sentencia y María Santísima de las Penas, ha sido nombrado como Exaltador de la Semana Santa 2015 a don José Carlos Martos Moreno. La XX Exaltación de la Semana Santa tendrá lugar (D.m.) el 15 de marzo, dentro de las XX Jornadas Cofrades. La presentación correrá a cargo de nuestro hermano José Ángel Molina Reyes.
José Carlos Martos Moreno, nacido en Úbeda el 10 de enero de 1978, aunque no es cofrade de cuna, sí que está vinculado desde muy pequeño a nuestra Semana Santa, con 6 años les pidió a sus padres que le hicieran hermano de la Oración en el Huerto y ese mismo año salió por primera vez en la banda infantil.
Es también hermano de la Cofradía de la Sentencia desde su fundación, perteneció a su Junta de Gobierno y está muy vinculado a la cuadrilla de costaleros del paso de misterio desde su origen, en la que lleva saliendo de costalero desde la primera salida.
Igualmente pertenece como hermano a la Cofradía de Ntra. Sra. de Gracia, y a la Cofradía de Ntra. Madre y Sra.de las Lágrimas, donde desempeña la labor de capataz del paso de palio.
Estudioso de todo cuanto a Semana Santa se refiere, y en especial del mundo del costalero, ha aportado su pequeño grano de arena en cuantos sitios se le ha requerido, bien dando charlas de formación sobre el trabajo del costalero, bien asesorando, o bien echando una mano bajo las trabajaderas, ha trabajado en pasos en Úbeda, Linares, Jaén, Córdoba y Granada.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Las Cofradías organizan su participación en la feria de San Miguel 2014
En la noche del
miércoles, día 3 de septiembre, se reunía la Junta Rectora de Hermanos
Mayores de la Unión de Cofradías para tratar la presencia de las
diferentes Hermandades en la edición 2014 de la Feria de San Miguel.
Como consecuencia del acuerdo de concesión de los terrenos, que conforman la calle principal del recinto ferial a la Unión de Cofradías, para un uso permanente lúdico-deportivo durante todo el año por parte del Ayuntamiento de Úbeda, y cuya firma tendrá lugar en los próximos días, una vez consensuado su condicionado, las Cofradías ya dispondrán de este espacio en su totalidad para esta próxima feria como primera actividad a desarrollar en el espacio de forma continua.
De este modo junto con las ocho hermandades que venían instalando caseta los últimos años en el recinto ferial (Borriquillo, Virgen de Gracia, Prendimiento, Oración del Huerto, Columna, Buena Muerte, Sentencia y Angustias) se acordó la incorporación para completar el espacio cedido de las Cofradías de la Humildad, Jesús Nazareno, Expiración, Santo Entierro y la Caída.
Fuente: Unión de Cofradías. http://www.uniondecofradias.es/noticias/noticias-union/1219-la-junta-rectora-de-hermanos-mayores-organizo-la-presencia-de-las-cofradias-en-la-proxima-feria-de-san-miguel.html
Como consecuencia del acuerdo de concesión de los terrenos, que conforman la calle principal del recinto ferial a la Unión de Cofradías, para un uso permanente lúdico-deportivo durante todo el año por parte del Ayuntamiento de Úbeda, y cuya firma tendrá lugar en los próximos días, una vez consensuado su condicionado, las Cofradías ya dispondrán de este espacio en su totalidad para esta próxima feria como primera actividad a desarrollar en el espacio de forma continua.
De este modo junto con las ocho hermandades que venían instalando caseta los últimos años en el recinto ferial (Borriquillo, Virgen de Gracia, Prendimiento, Oración del Huerto, Columna, Buena Muerte, Sentencia y Angustias) se acordó la incorporación para completar el espacio cedido de las Cofradías de la Humildad, Jesús Nazareno, Expiración, Santo Entierro y la Caída.
Fuente: Unión de Cofradías. http://www.uniondecofradias.es/noticias/noticias-union/1219-la-junta-rectora-de-hermanos-mayores-organizo-la-presencia-de-las-cofradias-en-la-proxima-feria-de-san-miguel.html
martes, 12 de agosto de 2014
Ayer se celebró la festividad de Santa Clara de Asís
Ayer se celebra
la festividad de Santa Clara de Asís, santa vinculada a nuestra
Hermandad por nuestro nombramiento como Hermandad Franciscana.
Por tanto, fue un día de celebración en el seno de nuestra corporación.
Dejamos un breve nota sobre Santa Clara.
Clara significa: vida transparente
Nació en Asís, Italia, en 1193. Su padre, Favarone Offeduccio, era un caballero rico y poderoso.
Su
madre, Ortolana, descendiente de familia noble y feudal, era una mujer
muy cristiana, de ardiente piedad y de gran celo por el Señor. Desde sus
primeros años Clara se vio dotada de innumerables virtudes y aunque su
ambiente familiar pedía otra cosa de ella, siempre desde pequeña fue
asidua a la oración y mortificación. Siempre mostró gran desagrado por
las cosas del mundo y gran amor y deseo por crecer cada día en su vida
espiritual.
Su
conversión hacia la vida de plena santidad se efectuó al oír un sermón
de San Francisco de Asís. Cuando ella tenía 18 años San Francisco
predicó en Asís los sermones de cuaresma y allí insistió en que para
tener plena libertad para seguir a Jesucristo hay que librarse de las
riquezas y bienes materiales. En secreto se fue a buscar al santo para
pedirle que la instruyera en el modo de lograr conseguir la perfección
cristiana. El le dijo que había que desprenderse de todo, la animó a
dejar la vida de riquezas y comodidades que llevaba y dedicarse a una
vida pobre, de oración y penitencia.
El
Domingo de Ramos del año 1212 Clara asistió a la celebración pero
estaba tan emocionada y fuera de sí que no pasó a recibir la palma.
Entonces el señor obispo se fue para la banca donde ella estaba y le
puso en sus manos la palma bendita. Y aquella noche, a medianoche,
acompañada de Pacífica, su fiel compañera, salió secretamente de su
casa, (rica mansión de familia muy acomodada) y se fue a dos kilómetros
de distancia, donde San Francisco vivía pobrísimamente en un sitio
llamado La Porciúncula. Allá la estaba aguardando el santo, el cual
salió a recibirla junto con sus frailes, llevando todos lámparas
encendidas y cantando de alegría.
De
rodillas ante San Francisco, hizo Clara la promesa de renunciar a las
riquezas y comodidades del mundo y de dedicarse a una vida de oración,
pobreza y penitencia. El santo, como primer paso, tomó unas tijeras y le
cortó su larga y hermosa cabellera, y le colocó en la cabeza un
sencillo manto, y la envió a donde unas religiosas que vivían por allí
cerca, a que se fuera preparando para ser una santa monja.
Cuando
los hermanos que eran muy ricos y esperaban casar a Clara con algún
millonario hacendado, se dieron cuenta de la ausencia de la muchacha se
dedicaron a buscarla por todas partes. Al fin la encontraron en el
convento en donde se había refugiado y quisieron llevársela a la fuerza.
Ella se agarró a los manteles del altar, que se rasgaron ante tanta
violencia de los atacantes, y cuando se la iban a llevar, Clara se
descubrió la cabeza rapada y les dijo: "Por amor a mi Cristo Jesús he
renunciado totalmente a todo amor por lo material y mundano". Los
hermanos al verla así y tan resuelta, desistieron de tratar de
llevársela.
San
Francisco hizo que Clara se fuera a vivir junto a la Iglesia de San
Damián en Asís, en una pobre y humilde casita. Y he aquí que su hermana
Inés y su propia madre decidieron irse también de monjas con ella. Y
muchas muchachas más se dejaron atraer por esa vida de oración y
recogimiento, y así pronto el convento estaba lleno de mujeres dedicadas
a la santidad. Francisco nombró a Clara como superiora de la comunidad,
y aunque ella toda la vida trató de renunciar al puesto de superiora y
dedicarse a ser una sencilla monjita de segundo orden, sin embargo por
cuarenta años será la priora del convento y las monjitas no aceptarán a
ninguna otra en su reemplazo mientras ella viva, y es que su modo de
ejercer la autoridad era muy agradable y lleno de caridad. Servía la
mesa, lavaba los platos, atendía a las enfermas, y con todas era como
una verdadera madre llena de compresión y misericordia.
A
los pocos años ya había conventos de Clarisas en Italia, Francia,
Alemania y Checoslovaquia. Y estas monjitas hacían unas penitencias muy
especiales, inspiradas en el ejemplo de su santa fundadora que era la
primera en dedicarse a la penitencia. No usaban medias, ni calzado, se
abstenían perpetuamente de carne, y sólo hablaban si las obligaba a ello
alguna necesidad grave o la caridad. La fundadora les recomendaba el
silencio como remedio para evitar innumerables pecados de lengua y
conservarse en unión con Dios, y alejarse de dañosas distracciones del
mundo, pues si no hay silencio, la mundanalidad se introduce
inevitablemente en el convento.
No
contenta con las mortificaciones que las demás monjitas hacían, Santa
Clara ayunaba a pan y agua los cuarenta días de cuaresma y los días
anteriores a las grandes fiestas. Y muchos días los pasó sin comer ni
beber nada. Dormía sobre una dura tabla y por almohada tenía un poco de
pasto seco. San Francisco y el obispo de Asís le mandaron que no dejara
pasar un día sin comer aunque fuera un pedazo de pan. Poco a poco la
experiencia le fue enseñando a no ser demasiado exagerada en penitencias
porque se le dañaba la salud. Y más tarde escribirá a sus religiosas:
"Recuerden que no tenemos cuerpo de acero ni de piedra. Por eso debemos
moderar los exagerados deseos de hacer penitencias, porque la salud
puede sufrir daños muy serios".
Siguendo
las enseñanzas y ejemplos de su maestro San Francisco, quiso Santa
Clara que sus conventos no tuvieran riquezas ni rentas de ninguna clase.
Y aunque muchas veces le ofrecieran regalos de bienes para asegurar el
futuro de sus religiosas, no los quiso aceptar. Al Sumo Pontífice que le
ofrecía unas rentas para su convento le escribió: "Santo Padre: le
suplico que no me absuelva ni me libre de la obligación que tengo de ser
pobre como lo fue Jesucristo". A quienes le decían que había que pensar
en el futuro, les respondía con aquellas palabras de Jesús: "Mi padre
celestial que alimenta a las avecillas del campo, nos sabrá alimentar
también a nosotros". Hoy las religiosas Clarisas son 18,000 en 1,248
conventos en el mundo.
Una
vez llegaron unos soldados mahometanos, terribles anticatólicos, a
atacar el convento, destrozar y matar. Las monjitas se fueron a rezar
muy asustadas; y Santa Clara que era extraordinariamente devota al
Santísimo Sacramento, tomó en sus manos la custodia con la hostia
consagrada y se les enfrentó a los atacantes. Ellos sintieron en ese
momento tan terrible oleada de terror que salieron huyendo sin hacerles
mal. Otra vez los enemigos atacaban la ciudad de Asís y querían
destruirla. Santa Clara y sus monjitas oraron con toda fe ante el
Santísimo Sacramento y los atacantes se retiraron sin saber por qué.
27
años estuvo enferma nuestra santa, pero su enfermedad la soportaba con
paciencia heróica. En su lecho bordaba y hacía costuras, y oraba sin
cesar. El Sumo Pontífice la visitó dos veces y exclamó: "Ojalá yo
tuviera tan poquita necesidad de ser perdonado, como la que tiene esta
santa monjita". Cardenales y obispos iban a visitarla y a pedirle sus
consejos. San Francisco ya había muerto, y tres de los discípulos
preferidos del santo, Fray Junípero, Fray Angel y Fray León, le leyeron a
Clara la Pasión de Jesús mientras ella agonizaba. La santa repetía:
"Desde que me dediqué a pensar y meditar en la Pasión y Muerte de
Nuestro Señor Jesucristo, ya los dolores y sufrimientos no me desaniman
sino que me consuelan".
El
10 de agosto del año 1253 a los 60 años de edad y 41 años de ser
religiosa, se fue al cielo a recibir su premio. Un día como hoy fue
sepultada. Santa Clara bendita: no dejes nunca de rogar a Dios por
nosotros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



